Cómo deshacerse de personas difíciles. ¡Garantizado!
Cómo deshacerse de personas difíciles. ¡Garantizado!
Yo creo que tengo mucha autoridad para escribir esta reflexión, porque yo mismo he sido una
persona difícil, aunque sólo después de muchos años me di cuenta de ello.
Yo pensaba que los demás eran los difíciles, y sólo cuando entendí esto que voy a compartir mejoré sustancialmente mis relaciones y aprendí a disfrutarlas mucho más.
Alguna vez, mientras me quejaba acerca de alguien cercano a mi vida con un amiga, de quien he aprendido mucho, ella me preguntó qué tanto yo actuaba de la misma manera que le estaba criticando a mi pariente, me quedé pensando y me di cuenta que yo hacía exactamente lo mismo o peor de lo que le criticaba a mi cercano.
- ¿Ves?, me dijo esta persona, todo lo que te molesta de alguien es algo que tú haces o has hecho contigo o con otros y que tú no quieres reconocer.
Si juzgo a alguien como intolerante, quizás estoy siendo intolerante al juzgar esa persona, o si me molesto porque pienso que alguien es agresivo, puedo estar siendo agresivo en mi juicio;
es más fácil verlo en el otro que aceptarlo en mí.
Cuando en el tráfico o en una fila me irrito porque la persona de adelante no hace tan rápido lo que espero que haga y la llamo en mi mente insensible o desconsiderada, yo estoy siendo desconsiderado o insensible en mi juicio con esa persona.
Si me equivoco y me llamo estúpido o idiota en mi mente, estoy siendo intolerante conmigo y después puede ser más fácil tachar a otros de intolerantes o agresivos sin reconocer lo que con frecuencia hago conmigo.
Me he encontrado acusando a mis hijos, a mis padres, mi pareja o amigos de que no me escuchan, y lo he dicho con rabia, así a veces sólo sea en mi mente, y repito mil veces lo que quiero yo decir, reprochándoles que no me entienden a mí o mis necesidades, cuando escuchar es abrirse a lo que el otro quiere comunicar, a lo que necesita; luego he sido yo quien he opacado con mis lamentos las voces de quienes me rodean para después quejarme de que no me escuchan.
Un día conversé con una señora de 70 años, inteligente y muy vivaz, quien me contó cómo su mamá la había invalidado y maltratado cuando ella era niña y recordaba como si fuera hoy, decía ella, las palabras y los detalles de las agresiones ocurridas 60 años atrás;
Aunque su mamá había muerto hacía 30 años, esta señora continuaba repitiéndose esas escenas dentro de sí, con rabia y detalles, como si se asegurara de revivir en su presente el dolor de su pasado.
Ella estaba siendo menos compasiva y más cruel con ella misma de lo que le reprochaba a su mamá.
¡Yo he hecho lo mismo! Quizás, al repetirme una y otra vez la escena, quiero castigar al otro o repasar alternativas de lo que hubiera podido ser, pero de cualquier manera, al hacer eso con mis pensamientos y sentimientos me causo más dolor de lo que el otro, con sus palabras o su acción, me generó, y pierdo en ese instante la posibilidad de cuidarme más desde mis pensamientos.
He aprendido a tratarme desde mis pensamientos y emociones como quiero que me traten los demás.
¡Qué bien que me hace el tratarme con más gentileza! No me refiero a no tener juicios de valor, yo puedo opinar que no comparto algo que otra persona hizo o pensar que yo lo haría diferente, lo que hace difícil y dolorosa mi relación es cuando me apego a ese pasado y esos juicios cargados con emociones negativas y por más razones lógicas que me dé, yo estoy creando con esos pensamientos dolor y sombras en mí y en quienes me rodean.
Yo siempre recibo lo que les estoy dando a los demás: si yo siento rabia, desconfianza, o calidez, compresión y gentileza con el otro, yo siento primero y más intensamente esas emociones. Si veo a alguien como un monstruo, soy yo quien está creando y sufriendo el monstruo en mi mente, lo estoy manteniendo vivo en mis pensamientos.
En últimas, las personas en realidad no nos relacionamos con los demás, sino con la idea o el juicio que en nuestra mente tenemos de esas personas.
Si me acerco a alguien pensando que esa persona es agresiva o chismosa o egoísta, estaré prevenido y será con esa parte de la persona que me relacione
más veces de las que quiero contar He descubierto seres maravillosos que durante años estuvieron a mi lado y que no me permití disfrutar sino hasta muy tarde, porque hice más importantes mis juicios y mis prevenciones que permitirme encontrar, valorar y disfrutar los tesoros que la vida a través de ellos había puesto para mí.
Entonces yo me he propuesto que cada persona que tengo a mi lado es mi maestro y está ahí para ayudarme a ser más libre y feliz, no para hacerme feliz, ser feliz es sólo mi responsabilidad.
Una persona difícil, una persona que me hace daño o hace daño, está haciendo un buen trabajo para mí: me ayuda a reflejarme, a verme en ella, me lleva quizás a buscar cómo superar ese dolor que me genera el engancharme con ella en esa emoción, y como sé que no puedo cambiar a nadie y esa relación me genera dolor, para salir de ese dolor busco otro nivel de paz más profundo dentro de mí, para que la próxima vez, cuando aparezcan personas o situaciones como ésa, ya habré aprendido a sobrepasarla y entre más cercanos y profundos sean los dolores que supere, mayor será mi libertad y mi paz interior.
Qué libertad y qué paz cuando entendí que mi padre alcohólico, abusivo e irresponsable, no vino a mi vida para hacerme sufrir, sino para mostrarme cómo con su sufrimiento yo podría aprender a evitar el mío.
La rabia o las acciones de él que me dolieron me conectaron con mi propio dolor, pero entendí que aquel dolor que yo sentía por instantes él lo vivió aún más profundamente toda su vida y murió solo y sin salir de ello.
Sé que quienes me juzgan o me critican están diciéndome algo que yo me digo a mí mismo o que hago, así a veces lo hagan de una forma ruda esos maestros me están ayudando a encontrar el siguiente muro hacia mi paz, que debo superar.
Qué bueno es recordar cuando yo he sido ese ser oscuro y difícil que tan fácil juzgo en otros.
Con frecuencia recuerdo que como he cometido errores porque en ese momento de mi vida no sabía cómo actuar mejor de lo hice en ese instante, esto me ayuda a tener más compasión conmigo y con los demás. No se trata de no cuidarme o de salvar a nadie o de sacarlo de donde está, porque ése es su propio trabajo y cada quien lo hará en su propio momento, el mío es conectarme con lo mejor de mí, no para enseñarle a nadie o ser mejor, porque eso es arrogancia, pero para enfocarme en ver, en encontrar y disfrutar la parte maravillosa de cada persona, para ver el cielo a través de la tormenta, y si lo hago con ella lo estaré haciendo primero conmigo.
Siempre recuerdo en mi vida cómo las personas más duras, agresivas o perversas me han ayudado tarde o temprano a ser alguien más libre y más feliz y con esa experiencia he ayudado a otros a ser más libres y más felices.
Hoy le doy gracias a todos esos maestros que me han ayudado a encontrar y a disfrutar lo mejor de mí.
Escuchar este blog en Audio Cómo deshacerse de personas difíciles. ¡Garantizado!
Autor Carlos Devis
Reciba mensajes Gratis Cada Semana
www.clubpositivo.com





Carlos:
Gracias, leer este articulo me ha ayudado, es cierto se debe trabajar primero en uno, para tratar al otro con una actitud diferente, un abrazo.
MIL GRACIAS, CARLOS ME PARECE INCREIBLE ESTE ARTICULO
Los maestros de nuestra vida… y en la vida de quien en éste sentido estamos siendo maestros en estos momentos…si que nos pones a reflexionar Carlos, si que no es un vistazo, si no un profundo analisis a nuestro comportamiento y a nuestra forma de pensar…en verdad que, pocas veces en el instante justo en el que estamos atravesando por una situación dolorosa, amarga, etc., volvemos el pensamiento a que es un maestro que nos enseña, más por el contrario, en ocasiones incluso ya estamos a la defensiva…que emocionante es, que hoy pueda tener esa tarea, ser este día paciente, tolerante y ver en todos un maestro que algo me va a enseñar…Gracias Carlos, y si ya se que hablo en plural, pero aclaro, que me refiero, a mi, jajajaja, yo soy esa persona… la que día día aprende, a expresarce tambien!
besos a todos!
Carlos, muy interesante el tema. A veces olvido cuantos espejos tengo a mi alrededor, esas actitudes que tanto me molestan y caigo en cuenta de las veces que yo he sido de esa manera, la que tanto he criticado. Definitivamente hacernos consciente de esto nos ayuda a ser más felices y comprensivos en la vida.
Es muy cierto, si analizo que es lo que no me gusta de las personas, puedo ver que actuan como un espejop, pues es el reflejo de lo que no me gusta de mi.
maravilloso ha llegado este mensaje en el momento preciso en mi vida justo hoy lo necesito, gracias Carlos eres un ser especial. que bueno. dios te de inmensa sabiduria para que sigas alumbrando vidas.
eres muy buena persona carlos, espero llegar a ser como tu, creo que es muy dificil, pero tal vez no imposible voy a trabajar en ello, bye
Mire Carlos este tema de las personas dificiles es interesante. He comprobado la veracidad de la idea de que en la vida no hay personas dificiles, que aveces los dificiles somos nosotros mismos, nuestra forma de ser y de ver el mundo. Me encanta la idea de que todas esas personas que consideramos dificiles, en realidad estan ahi con un proposito, de enseñarnos algo, de mostrarnos que tenemos dificultades y que podemos reconocerlas y mejorarlas, por que al fin de cuentas todo lo que nos sucede suele ser el reflejo de nuestras propias acciones.
Gracias Carlos por tan tremenda reflexión.
No quiero deshacerme de esa persona puedo tratar de trabajar con su situacion por que quizas es dificil Sevin mis terminos y yo tengo Dias buenos y malos, gad mas buenos que malos, en relaciones personales trabajarlo deberia ser un logrolling en relaciones comerciales es parte de nuestra jornada, yo soy fiel creyente de Los viejitos y conozco a uno que otro que nos diria que todo es Sevin el color del Cristal con que se Mira…… Mucho exito.
carlos ,
Yo los he llamado mis catalizadores y formadores de caracter, Doy gracis a Dios por ponerlos en mi camino, de alguna forma tiene uno
que aprender y ellos son nuestros maestros y algunas veces nos enseñan a como no hacer las cosas.
judy